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Como saber si tengo Artritis

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Hoy en día se conocen aproximadamente mas de 100 tipos diferentes de artritis, esta es una inflamación de una o más articulaciones que provoca dolor, hinchazón, rigidez y movimiento limitado. La artritis involucra la degradación del cartílago, el cual normalmente protege la articulación, permitiendo el movimiento suave. El cartílago absorbe el golpe cuando se ejerce presión sobre la articulación, como sucede cuando uno camina. Sin la cantidad usual de cartílago, los huesos se rozan, causando dolor, inflamación y rigidez.

La inflamación de la articulación se puede presentar por diversas razones como el desgaste y deterioro general de las articulaciones, una fractura ósea, por infecciones que generalmente son causadas por algún virus o bacteria; o por alguna enfermedad auto-inmunitaria, que se presenta cuando el cuerpo se ataca a sí mismo porque el sistema inmunitario cree que una parte de éste es extraña. Normalmente, la inflamación desaparece después de que la lesión ha sanado, se ha tratado la enfermedad o después de que la infección ha sido eliminada. Si usted padece de dolor articular por mas de tres dias debe consultar con su medico, ya que puede ser que sufra de algún tipo de artritis.

Si usted tiene artritis, puede experimentar los siguientes síntomas:

  • Inflamación articular
  • Dolores articulares
  • Rigidez sobre todo por  las mañanas
  • La capacidad para mover la articulación disminuirá
  • Calor y enrojecimiento alrededor de la articulación afectada

Las pruebas para determinar que tipo de artritis usted padece, varían de acuerdo con la causa que se sospeche y a menudo abarcan exámenes de sangre y radiografías de las articulaciones. Para verificar la presencia de infección y otras causas de artritis (como gota causada por cristales), se extrae líquido de la articulación con una aguja y se examina bajo el microscopio. Primero, el médico debe elaborar una historia clínica detallada para ver si la artritis u otro problema músculo-esquelético es la probable causa de los síntomas.

Un examen físico completo puede mostrar que el líquido se está acumulando en la articulación (esto se denomina “derrame”). La articulación puede mostrar sensibilidad al ser presionada suavemente y puede presentar calor y enrojecimiento, en especial en artritis infecciosa y artritis autoi-nmunitaria. Puede ser doloroso o difícil rotar la articulación en algunas direcciones, lo que se conoce como “rango de movimiento limitado”.

En ciertas formas auto-inmunitarias de artritis, las articulaciones pueden deformarse si no se trata la enfermedad; dichas deformidades son los distintivos de la artritis reumatoidea severa que no se ha tratado.

El tratamiento de la artritis depende de la causa, la gravedad, las articulaciones comprometidas y la forma como esta dolencia afecta las actividades diarias. Además, la edad y la ocupación también se tienen en cuenta cuando el médico trabaja con uno para elaborar un plan de tratamiento.

De ser posible, el tratamiento se enfocará hacia la eliminación de la causa de la artritis. Sin embargo, por lo general, la causa no necesariamente se puede curar, como sucede con la osteoartritis y la artritis reumatoidea; por lo tanto, el tratamiento se orienta a reducir el dolor y el malestar y evitar una discapacidad posterior.

Es posible mejorar enormemente los síntomas de osteoartritis y otros tipos de artritis crónicas sin el uso de medicamentos. De hecho, hacer cambios en el estilo de vida sin el uso de medicamentos es preferible para la osteoartritis y otras formas de inflamación articulatorias. De ser necesario, los medicamentos se deben usar además de los cambios en el estilo de vida.

Un fisioterapeuta también puede aplicar tratamientos de calor y frío en la medida de lo necesario y prepararlo a uno para el uso de férulas o dispositivos ortóticos (enderezar) con el fin de apoyar y alinear las articulaciones, lo cual puede ser particularmente necesario para la artritis reumatoidea. El fisioterapeuta también puede pensar en la hidroterapia, el masaje con hielo o la neuro-estimulación eléctrica transcutánea.

El ejercicio para la artritis es necesario para mantener las articulaciones saludables, aliviar la rigidez, reducir el dolor y la fatiga, y mejorar la fortaleza ósea y muscular. El programa de ejercicios se debe diseñar para usted de manera individual. Se recomienda  la actividad aeróbica de bajo impacto (también conocida como ejercicios de resistencia,) los ejercicios de rango de movimiento para la flexibilidad y los ejercicios de fortaleza para el tono muscular.

El descanso es tan importante como el ejercicio, dormir de 8 a 10 horas cada noche y hacer siestas durante el día puede ayudarlo a uno a recuperarse más rápidamente de un recrudecimiento de la enfermedad y puede incluso ayudar a prevenir el empeoramiento de la misma.

En algunos casos, la cirugía para reconstruir la articulación (artroplastia) o reemplazarla (como el reemplazo total de la articulación de la rodilla) puede ayudar a conservar un estilo de vida más normal. La decisión de efectuar la cirugía de reemplazo articular normalmente se toma cuando otras alternativas como los cambios en el estilo de vida y los medicamentos ya no son efectivos.

Las articulaciones normales contienen un lubricante denominado líquido sinovial, pero en aquellas que sufren artritis, este líquido no se produce en cantidades adecuadas. En algunos casos, un médico puede inyectar la articulación artrítica con una versión artificial del líquido articular. Este líquido sintético puede posponer la necesidad de una cirugía, al menos temporalmente, y mejorar la calidad de vida de las personas con artritis.

Unos pocos trastornos relacionados con la artritis se pueden curar completamente con el tratamiento. La mayoría son condiciones crónicas; sin embargo, el objetivo del tratamiento es controlar el dolor y minimizar el daño de la articulación. La artritis crónica frecuentemente aumenta y disminuye su grado de remisión.

Si la artritis se diagnostica y se trata en una fase temprana, se puede prevenir el daño a la articulación. Averigüe si tiene antecedentes familiares de artritis y consulte con su médico, incluso si usted no tiene síntomas en las articulaciones.

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